En Argentina visitaron a productores de carne que utilizan remolacha forrajera
Académico del Instituto de Producción Animal participó en esta actividad cuyo objetivo fue conocer la experiencia de los productores trasandinos que incorporan este alimento para el ganado bovino.
Visitar a productores ganaderos que utilizan remolacha forrajera en ganado de carne en la provincia de Buenos Aires, Argentina fue el objetivo de la gira realizada del 21 al 26 de septiembre y en la que participó el Dr. Rodrigo Arias Inostroza, académico del Instituto de Producción Animal, junto a Gonzalo Bassaletti y Sebastián Ojeda (ambos de KWS Chile) y Diego Matte (Agrícola y Ganadera Tattersall).
Esta actividad se realizó en el marco del convenio de colaboración que tiene la Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias de la Universidad Austral de Chile con la empresa KWS Chile, en el que se está investigando en Chile la respuesta productiva y de la calidad de carne de animales alimentados con remolacha forrajera en la etapa de recría y que está terminando el periodo de pastoreo.

Durante la gira se visitaron a un total de cinco productores ganaderos en localidades cercanas a Bahía Blanca, Tandil y Mar del Plata, quienes están utilizando remolacha forrajera en animales de recría como una nueva estrategia de alimentación. Entre ellos había algunos que ya estaban en su octava temporada mientras otros estaban finalizando su primera temporada.
Ganancia de peso
Un común denominador que se observó fue la buena respuesta de los animales, los que luego de un periodo de acostumbramiento y transición logran ganancias diarias de peso que fluctuaban entre 0,65 y 1,1 kg/día para el periodo otoño-invierno con pastoreos que promediaban unos 130 días en la temporada, tanto en regiones de riego como de secano.
“Los productores más grandes que se visitaron contaban con ciclo completo de producción y destacaban que muchos de los animales al finalizar el pastoreo de remolacha estaban en condiciones de ser vendidos para faena para el mercado interno (420 a 450 kg peso vivo) o bien requerían de un corto periodo en el feedlot, ya que tenían la gordura suficiente. Esto, ya que en general los animales (Angus y Hereford) en Argentina tiene un frame más pequeño que otros países y se engrasan más tempranamente”, señaló el Dr. Rodrigo Arias.
Una de las principales diferencias observadas con Chile es que en el caso de Argentina se utilizan variedades distintas, como Smart Josina con la tecnología Viso de KWS (CONVISO® SMART) para el control de malezas que es uno de los principales problemas que tienen debido a ciertas restricciones de disponibilidad de productos en el país. Asimismo, la cantidad de fertilizantes que se utiliza en Argentina es mucho menor que las utilizadas en Chile, dadas las características de los suelos.
El cultivo es relativamente nuevo en Argentina (menos de 8 años), y aún se están desarrollando paquetes tecnológicos, tanto para mejorar la producción como para la utilización. En este sentido, se ha determinado que el uso de un suplemento proteico mejora la respuesta productiva del ganado, ya que el cultivo es alto en energía.
Factor climático
Otra gran diferencia es que en las zonas visitadas en Argentina tienen muchas menos precipitaciones que las que se observan en el sur de Chile con campos relativamente planos, por lo que en el caso chileno es importante elegir adecuadamente los potreros en se establecerá el cultivo. “En la experiencia que estamos evaluando en Chile el barro no fue problema de relevancia por esta razón”, señaló el Dr. Arias.
Una de las principales ventajas observadas de la introducción del cultivo en los sistemas argentinos es la cantidad de carne producida por hectárea, pasando de 250 kg/ha un sistema convencional a valores > 2500 kg/ha con remolacha forrajera. Lo anterior se explica por la alta carga animal (25 a 30 animales por hectárea) que es capaz de sustentar el cultivo en un periodo de tiempo en que hay poco alimento (otoño-invierno). Sin embargo, el potencial puede llegar a ser mayor, reportándose hasta 3500 kg/ha de carne producida en con riego (sector de Choel Choel).
“El estudio que estamos desarrollando en Chile contempla la comparación de un sistema convencional versus remolacha forrajera, no sólo en la etapa de recría, sino que también contempla evaluar el efecto de su utilización sobre el desempeño de los animales en la posterior engorda, evaluando su efecto sobre la calidad de la carne producida”, puntualizó el académico.
Asimismo, agregó que en una segunda etapa se pretende evaluar otra estrategia la cual sería la engorda en base a remolacha forrajera.





