Dra. Mónica Gandarillas: La docencia y la investigación son partes de un mismo proyecto académico

La Profesora Gandarillas realiza docencia principalmente en Agronomía y también en Medicina Veterinaria, además de participar en la formación de estudiantes de postgrado vinculados a las ciencias y producción animal.

Texto: Paola Segovia – DIRCOM / Fotografía: Comunicaciones FCAA

 

Académica del Instituto de Producción Animal de la Universidad Austral de Chile, la Dra. Mónica Gandarillas destaca el valor de la formación universitaria, la investigación vinculada a problemas reales y el compromiso de la UACh con la excelencia, el territorio y la formación de nuevas generaciones.

Ingeniera Agrónoma, Magíster en Producción Animal y Doctora en Ciencias de la Agricultura, mención Nutrición y Fisiología Animal y cuenta también con un Diplomado en Educación Superior, la Dra. Gandarillas ha desarrollado una trayectoria académica ligada a la producción y nutrición animal, con especial énfasis en animales monogástricos, producción aviar y nutrición equina.

Tras 13 años y medio de trayectoria académica en la Pontificia Universidad Católica de Chile, hace 11 años decidió trasladarse a Valdivia para incorporarse a la Universidad Austral de Chile, institución en la que actualmente se desempeña como Profesora Asociada del Instituto de Producción Animal.

Su labor integra docencia de pre y postgrado, investigación, formación de estudiantes, vinculación con el medio y gestión universitaria. En este último ámbito, se desempeñó como Directora del Magíster en Ciencias, mención Producción Animal, experiencia que, según explica, le permitió conocer la Universidad desde distintas perspectivas y comprender que todas estas dimensiones forman parte de un mismo proyecto académico.

Una docencia que busca despertar interés y pensamiento crítico

La Profesora Gandarillas realiza docencia principalmente en Agronomía y también en Medicina Veterinaria, además de participar en la formación de estudiantes de postgrado vinculados a las ciencias y producción animal.

Para la académica, enseñar en la Universidad significa mucho más que transmitir contenidos. “Hacer docencia universitaria es lograr que los estudiantes comprendan, cuestionen, relacionen lo que aprenden y sean capaces de utilizar ese conocimiento para resolver problemas”, plantea.

Para mí, hacer docencia universitaria es mucho más que transmitir conocimientos. Significa lograr que los estudiantes comprendan, cuestionen, relacionen lo que aprenden y sean capaces de utilizar ese conocimiento para resolver problemas”, sostiene.

“También creo que hay algo que no siempre se menciona y que para mí es fundamental: transmitir entusiasmo por lo que uno hace. Cuando a uno realmente le gusta enseñar, eso se nota. Es muy gratificante ver cuando los estudiantes se interesan, cuando algo finalmente les hace sentido y, años después, comprobar que ese conocimiento lo incorporaron a su vida profesional e incluso lo transmiten a otros”, agrega la profesora.

Explica que en un área aplicada como la producción animal, además, la enseñanza debe mantener una conexión permanente con la realidad: “Lo que enseñamos, lo que investigamos y los problemas que ocurren en los sistemas productivos no pueden estar separados”.

Roles que de la academia

“Creo que un académico debe ser docente, investigador y formador, pero también una persona capaz de mantenerse conectada con su entorno y con los cambios que ocurren en su disciplina y en la sociedad”, afirma la Dra. Gandarillas.

“La docencia e investigación están estrechamente relacionadas. Muchas preguntas de investigación nacen de problemas que observamos en la realidad y luego el conocimiento generado vuelve a la sala de clases. Pero también ocurre en el sentido contrario: las preguntas de los estudiantes muchas veces nos obligan a mirar un problema de otra manera, a revisar lo que sabemos y a seguir aprendiendo”, resalta.

Agrega que a eso se suma la vinculación con el medio. La Universidad tiene que ser capaz no solamente de generar conocimiento, sino también de compartirlo y ponerlo a disposición de la sociedad.

Para Mónica uno de los grandes desafíos que enfrenta la academia en investigación, “es generar conocimiento de calidad y competitivo a nivel nacional e internacional, pero que al mismo tiempo sea pertinente. En el ámbito agropecuario, muchas de las mejores preguntas de investigación nacen de problemas reales de los sistemas productivos, y creo que es importante no perder esa conexión”

En docencia, el desafío es enorme. Después de casi 25 años haciendo clases he tenido la oportunidad de ver cómo han cambiado los estudiantes, sus formas de aprender y su relación con la información.

El valor de enseñar e investigar en la UACh

La Dra. Mónica Gandarillas destaca el vínculo con sus estudiantes, el impacto que la enseñanza tiene a lo largo del tiempo y la posibilidad de transformar problemas reales en conocimiento desde la Universidad Austral de Chile.

“Por mi trayectoria, he tenido la suerte de reencontrarme con personas a quienes hice clases hace muchos años en la Pontificia Universidad Católica de Chile y verlas hoy convertidas en profesionales, investigadores, docentes, productores o colegas. Y lo mismo comienza a ocurrir con generaciones que he formado durante estos 11 años en la UACh”, indica.

En investigación, sostiene que le “motiva especialmente poder transformar preguntas que surgen de problemas reales en conocimiento, trabajar con estudiantes en ese proceso y luego devolver ese conocimiento a la docencia y al medio productivo”.

La UACh tiene una comunidad de investigadores de excelente nivel y una producción científica que le ha permitido mantener una posición muy destacada en investigación y en distintos rankings universitarios. Creo que quienes trabajamos aquí muchas veces no dimensionamos completamente el privilegio que significa pertenecer a una institución con esta historia, este entorno y esta capacidad académica”, resalta Mónica.

“Después de tantos años en la academia, creo además que una de nuestras principales responsabilidades es no dejar nunca de aprender. Cambian los estudiantes, cambia el conocimiento, cambian las tecnologías y también debemos ser capaces de cambiar nosotros”, puntualiza.

“Me gustaría que la UACh siga siendo una Universidad rigurosa y de excelencia, pero también cercana, abierta, conectada con su territorio y capaz de transformarse sin perder aquello que la hace única”, concluye la investigadora.