Investigadora argentina expuso sobre la importancia de la soya como recurso agroalimentario
La Dra. Constanza Soledad Carrera fue invitada a presentar su investigación en este cultivo, dando a conocer el potencial que tiene por el alto contenido proteico de alto valor biológico debido a su composición balanceada en aminoácidos esenciales.
Explorar posibilidades de colaboración con la Universidad Austral de Chile, fue el objetivo de la visita que la investigadora trasandina, Dra. Constanza S. Carrera, realizó a la Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias.
La Dra. Carrera es investigadora Independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), investigadora del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina (INTA), académica y Coordinadora del área de Ecofisiología en la Facultad de Ciencias Agropecuarias la Universidad Nacional de Córdoba.
Esta visita se realizó desde el 13 al 17 de abril y fue gestionada por el Dr. Daniel Calderini, académico del Instituto de Producción y Sanidad Vegetal UACh, con quien “empezamos a discutir ideas y ver la posibilidad de realizar una colaboración entre su equipo de trabajo y el mío, en cultivos leguminosos de grano, principalmente soya y garbanzo”.

Agregó que “interactuar con integrantes del Laboratorio de Fisiología y Biología Molecular de Cultivos de la UACh nos brinda una oportunidad única de ampliar nuestras capacidades de trabajo. Además, poder interactuar con el profesor Calderini, referente a nivel internacional en ecofisiología de cultivos, nos brindaría la oportunidad de potenciar nuestras líneas de trabajo”.
Para el Dr. Calderini, contar con la presencia de la Dra. Constanza S. Carrera es muy relevante, ya que “su investigación se centra en la ecofisiología de cultivos, en particular en los mecanismos fisiológicos y bioquímicos que determinan el rendimiento y la calidad nutracéutica del grano bajo estreses abióticos”.
La visitante es Ingeniera Agrónoma y Doctora en Ciencias Agropecuarias “y dentro de sus investigaciones aborda factores como las olas de calor, las altas temperaturas nocturnas y el déficit hídrico, que se presentan individualmente o en combinación durante la floración, la fructificación o el llenado del grano en cultivos de grano leguminosas y cereales”, destacó el Dr. Calderini.
Importancia de la soya
En el marco de esta visita, la investigadora brindó un seminario titulado: “La soya como recurso agroalimentario”, dirigido a estudiantes, profesionales y académicos.
La actividad tuvo lugar el martes 14 de abril, en la sala Patricio Barriga de la Facultad, ocasión en que se refirió a la proyección que tiene este cultivo, entregando una visión general en términos productivos, tanto a nivel local como internacional, en un contexto de aumento demográfico.
En ese sentido, la Dra. Carrera destacó que “la composición química del grano de soya la convierte en un recurso agroalimentario, clave para la nutrición humana y animal. Su alto contenido proteico caracterizado por una composición balanceada en aminoácidos esenciales, la convierte justamente en un recurso agroalimentario para los sectores de bajos ingresos, porque permitiría contar con una proteína de alto valor biológico y de bajo costo relativo comparado con la proteína de origen animal”.
En su exposición, la académica fue explorando aspectos como la producción y la composición química del grano, revisando experiencias puntuales de cultivos en Argentina y cómo el ambiente puede condicionar su calidad en función del uso final que se le da al producto.

“A través de nuestros estudios pudimos determinar que dentro de la región argentina de producción de soya existirían ambientes más favorables para obtener productos de cierta calidad, debido a que en nuestro país la soya se cultiva principalmente en secano y en condiciones muy contrastantes en términos de lluvia, radiación solar y temperatura”, indicó la Dra. Carrera.
Por lo tanto, existen ambientes cálidos que son más propicios para obtención de aceite que va a la industria aceitera y de biodiesel debido a su baja capacidad de oxidación (mayor relación Oleico: Linolénico), así como productos con mayor contenido de vitamina E (principalmente alfa tocoferol). “Mientras que, ambientes templados a fríos son adecuados para la producción de soya destinada al desarrollo de productos nutracéuticos (compuestos que además de alimentar previenen enfermedades), porque favorecen un mayor contenido de isoflavonoides, ácidos grasos esenciales (linoleico y linolénico) y tocoferoles. Estos ambientes también favorecerían una mayor concentración de proteína, lo cual es importante para la industria de la harina”, explicó la investigadora.



